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El tratamiento que cambia la vida de los heridos de guerra

Créditos de las imagenes: LatamIsrael AI.

* * * latamisrael Intelligence Insight al final de la nota. * * *

A primera vista, parece el set de una película de ciencia ficción: pesadas puertas de metal, paneles de relojes analógicos y tubos gruesos que emergen de una enorme cápsula cilíndrica.

Sin embargo, dentro de esta estructura no se viaja al espacio, sino al centro mismo de la recuperación humana. El Mar’i (Instituto de Medicina Naval de las FDI) opera uno de los sistemas de cámaras hiperbáricas más avanzados del mundo, donde hoy se libra una batalla silenciosa pero vital: devolverles la vida y la salud a los soldados heridos en combate.

Lo que comenzó como un centro especializado para buceadores se ha transformado en 2026 en el epicentro de la rehabilitación avanzada de Israel, tratando desde traumas acústicos y quemaduras hasta las profundas heridas invisibles de la salud mental.

El milagro de la oxigenación

El tratamiento en cámara hiperbárica consiste en respirar oxígeno puro en un entorno con presión atmosférica elevada. Este proceso permite que el oxígeno se disuelva en el plasma sanguíneo, llegando a tejidos donde la circulación está comprometida, acelerando la cicatrización y regenerando células dañadas.

Este proceso es la base de la bioconvergencia en acción: la unión de ingeniería de precisión con biología avanzada para tratar a soldados de todas las unidades de las FDI.

La historia del Capitán (Res.) R:

El Capitán R., subcomandante de una compañía de Ingeniería de Combate, lideraba a su unidad en una zona de conflicto cuando un misil antitanque (RPG) impactó directamente en su vehículo.

El fuego, el estruendo y luego un silencio aterrador definieron el momento. A pesar de tener múltiples heridas por metralla y quemaduras graves en la cara, el cuello y las manos, R. no se detuvo hasta asegurar la evacuación de sus hombres.

Su proceso de recuperación en el Mar’i fue extenso y complejo. No solo se trataba de cirugías e injertos de piel; la cámara hiperbárica fue la clave para:

  • Asegurar la aceptación de los injertos: el oxígeno a presión permitió que la piel trasplantada sobreviviera y se integrara con éxito.

  • Tratamiento de traumas acústicos: la cámara ayudó a mitigar el tinnitus (zumbido constante) y la sensibilidad extrema al ruido causada por la explosión.

La experiencia no fue solo física, sino emocional», relata R. Dentro de la cámara, compartía espacio con otros 12 pacientes. Esos encuentros diarios crearon un sentido de pertenencia que ayudó a procesar la carga emocional del evento, demostrando que en el Mar’i, el apoyo mutuo es tan terapéutico como el oxígeno mismo.

El Sargento (Res.) M: De rescatista a paciente

El Sargento M., paramédico de la unidad de élite Sayeret Haruv, está acostumbrado a ser quien salva vidas. Durante una operación intensa en Jenin, una explosión cercana y disparos a quemarropa dañaron severamente su audición.

El zumbido era tan fuerte que no podía entender si alguien le hablaba a menos que le gritaran al oído.

Como profesional de la salud, M. admite que no conocía el alcance real de este tratamiento. «En tres semanas de tratamiento en la cámara hiperbárica, mi audición volvió casi al 100%. Fue algo que me sorprendió totalmente«, confiesa.

Para un paramédico, pasar de ser quien maneja el equipo a ser quien debe seguir las instrucciones de otros fue un desafío mental. Sin embargo, la rutina en la cámara (donde los soldados conversan, leen o juegan cartas sin dispositivos electrónicos) fomentó una comunidad de sanación. «Estar allí me obligó a desconectar del frente de batalla y enfocarme en mi propia recuperación«.

El ADN de la resiliencia israelí

El Instituto de Medicina Naval (Mar’i) es un testimonio de cómo Israel convierte la necesidad militar en innovación médica global. En un contexto donde el país despliega supercomputadoras para la IA, también mantiene su enfoque en la tecnología «física» que permite a un reservista volver a escuchar la voz de su familia o recuperar la funcionalidad de sus manos.

En 2026, la medicina militar de Israel no solo busca «parchar» heridas, sino regenerar vidas. La presión dentro de estas cámaras es, irónicamente, el lugar donde muchos soldados encuentran finalmente el alivio para soltar la presión de la guerra.

latamisrael Intelligence Insight

El despliegue de tecnología hiperbárica de última generación por parte del Instituto de Medicina Naval de Israel no debe leerse simplemente como una mejora en la infraestructura sanitaria de las FDI.

Desde una perspectiva a largo plazo, estamos ante un caso de estudio sobre cómo el ecosistema de defensa israelí genera activos de propiedad intelectual (IP) con un valor futuro de exportación masivo en el sector civil.

El Pivot Estratégico: del trauma a la longevidad

Israel ha logrado lo que pocos países consiguen: validar protocolos médicos en entornos de altisima presión (medicina de combate y buceo profundo) que luego en algun momento son transferidos al mercado como el «antiaging-tech» u otras tecnologias medicas.

El uso de cámaras hiperbáricas para tratar el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y lesiones cerebrales en soldados es la base científica sobre la que empresas israelíes están capturando hoy el mercado global de clínicas de longevidad de lujo.

La capacidad de regenerar tejidos y mejorar la plasticidad cerebral no es solo una necesidad médica, es un sector que moverá miles de millones de dólares en la próxima década.

Oportunidades para LATAM: puente de transferencia

América Latina presenta un terreno fértil para la implementación de estos «hubs de innovación médica». La brecha entre la medicina convencional y la medicina de vanguardia en la región puede ser cerrada mediante acuerdos de transferencia tecnológica con las firmas israelíes que operan luego de estos avances militares.

Existe un mercado latente para centros de rehabilitación avanzada que utilicen tecnología validada por el Ministerio de Defensa de Israel, ofreciendo un nivel de confianza que la competencia asiática o europea aún no puede igualar.

La tecnología hiperbárica es solo un ejemplo de la medicina regenerativa israelí. Lo que hoy son historias muy agridulces para la sociedad israeli, en el futuro estará abriendo una brecha en el mercado de la salud privada global.

Quienes logren posicionarse como socios locales de estas tecnologías en los mercados emergentes tendrán la ventaja del primer movimiento en una industria que apenas está despegando.


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